miércoles, 25 de junio de 2008

Eres todo lo que necesito.


Cada día es más díficil, quiero que olvidemos los miedos. Caminando a mi lado te darás cuenta que mi voz te transmite confianza y no te dejará de aconsejar. Mis oidos escucharan todas tus palabras, alegrias, tristezas y por sobretodo aquella palabra que solo tú me puedes decir. Eres una persona hermosa, mi favorita. Es una lástima que estemos distanciados pero tu sabes que no es por mucho -¿te acuerdas de nuestros planes de vivir juntos?- es maravilloso soñar con aquél departamento solo para los dos.

Me alegras cada fría mañana con tu cálida y dulce sonrisa, tus juegos sin sentido que son capaces de hacerme reir sin parar... Tus ojos son mi placer culpable, tu mirada me encandila y me hace sentir hipnotizado. Son tantas cosas que me gustan de ti y todavia me sigues sorprendiendo, ya no me quedan palabras para describirte. Solo tú pudiste quitarme las ganas de querer morir, me atrevo a decir que salvaste mi vida y con eso me convenci de tu amor por mi. Fueron palabras fuertes que me hicieron reflexionar y gracias a ti comenzé a construir mi futuro y lo mejor es que en mi elección vas a estar tu...

jueves, 12 de junio de 2008

Estoy más solo que ayer, pero menos que mañana.

Odio pensar en que algo podria pasar entre los dos.
Odio ser tan emocional.
Odio mi mal genio.
Odio mi otra personalidad.
Odio ser tan flojo.
Odio estar rodeado de gente y sentirme solo.
Odio que me quieran obligar a formar una familia y seguir un patrón de vida normal.
Odio haber elegido estudiar algo que no me gusta.
Odio tener que cumplir 18 años.
Odio escribir mal y las cosas mal terminadas.
Odio estudiar cosas por obligación.
Odio tener mala suerte.
Odio la mentalidad de algunas personas.
Odio el desorden.
Odio no tener mi espacio en ocaciones.
Odio no tener dinero.
Odio creer necesitar tanto bien material para vivir.
Odio a la gente engreída.
Odio ser indiferente.
Odio relajarme tanto a veces.
Odio que me hagan tenerle miedo al futuro.
Odio que el tiempo pase tan rápido.
Odio el calentamiento global.
Odio tenerle pánico a las matemáticas.
Odio no saber inglés.
Odio sentirme frustrado.
Odio la desconfianza.
Odio los temblores.
Odio el frío extremo y el calor extremo.
Odio que me dé sueño en los momentos menos oportunos.
Odio que se me trabe la lengua.
Odio ponerme nervioso.
Odio tener miedo.
Odio ser inseguro.
Odio odiar tanto.

(Faltan muchas cosas, pero me aburrí de odiar tanto. Después pondré lo que amo.)

jueves, 5 de junio de 2008

No te necesitan para sobrevivir.


Faltaba poco para la hora del receso, imaginaba que podía pasar un momento sin pensar en aquella ocación en la que vivieron juntos dicha aventura. Su mente retenía los pensamientos más bellos sobre aquél encuentro con su amante, pero dentro de si sentia el dolor de la traición que habia vivido tan solo tres horas antes. Si tan solo hubiese sido un beso, un abrazo, una palabra, ese dolor no tendría aquel impacto en su mente... No queria saber más del mundo, queria dormir y no despertar hasta que termine algo que ni siquiera él mismo empezó. Pensó en tantas brutalidades, cosas que imaginaba e incluso le daban miedo, hasta que dejó su mente en blanco, se dió cuenta que no lo necesitaba para existir y que simplemente él era un elemento para rellenar parte de su corazón.

Limpió su cara de las lágrimas que derramó, apretó su puño, cogió su bolso... Vivió su vida sin pensar en aquel recuerdo, siguió asi hasta que el amor regresó a él sin siquiera buscarlo...